El Rostro · Día 3 de 30

Jehová, tú me has examinado

Parte uno · Visto · 2 minutos de lectura

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Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme, has entendido desde lejos mis pensamientos.
Salmo 139:1-2 · Reina-Valera 1909

El rostro

David describe un examen que es completo y continuo: mi sentarme y mi levantarme, los movimientos más ordinarios de un día entero, y mis pensamientos desde lejos, incluso las ideas que aún no están del todo formadas, todo ya conocido. No es una atención divina ocasional. Se describe como total, continua, abarcando toda una vida común.

Vale la pena sentarse con esto directamente frente a cualquier temor de ser conocido de verdad que pudiera hacer que este examen se sintiera como amenaza y no como consuelo. El tono de David aquí no es ansioso sino confiado: tú me has examinado, dicho como un hecho firme sobre el cual construye el resto de la confianza de este salmo.

Este conocimiento completo incluye las partes ordinarias y sin relieve de tu día, no solo los momentos importantes y dramáticos. Mi sentarme y mi levantarme, el ritmo sencillo y cotidiano de una vida real, se nombra aquí como conocido de verdad y por completo, no pasado por alto por parecer demasiado común para importar.

Sea cual sea el ritmo ordinario que forme tu día de hoy, recibe como verdad la afirmación de este salmo. Eres examinado y conocido por completo, no solo en los momentos importantes, sino en tu sentarte y tu levantarte, en todo este día real y común, ya plenamente visto.

Vuelve tu rostro

  • Fíjate en cualquier temor de que ser conocido de verdad pueda ser una amenaza y no un consuelo.
  • Recibe el sentarte y el levantarte comunes de hoy como algo conocido de verdad y por completo por Dios.
  • Descansa hoy en este conocimiento completo, como modela el tono confiado de David.

Oración

Señor, tú me has examinado y conocido, mi sentarme y mi levantarme, mis pensamientos aun desde lejos. Que este conocimiento completo sea hoy consuelo y no amenaza. Amén.

Llévalo contigo hoy

El conocimiento completo de Dios incluye las partes ordinarias y sin relieve de tu día.