El Barbecho · Día 27 de 30

Si el grano de trigo no muere

Parte tres · Sembrar · 2 minutos de lectura

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De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, él solo queda; mas si muriere, mucho fruto lleva.
Juan 12:24 · Reina-Valera 1909

La tierra

Jesús enuncia aquí un principio que replantea para qué podrían servir la tierra en barbecho y la muerte de ciertas esperanzas dentro de ella. Un solo grano de trigo, guardado a salvo, sin sembrar, conservado exactamente como es, queda solo, sin multiplicarse. Solo al caer en la tierra y morir, dejando de existir en su forma original, se vuelve capaz de mucho fruto.

Vale la pena aplicar esto con honestidad a lo que de verdad haya muerto durante esta temporada de barbecho, planes que no sobrevivieron, esperanzas que hubo que entregar, versiones de tu vida que no volverán en su forma original. No toda muerte en una temporada de barbecho es fracaso. Parte de ella es el mecanismo real por el que la multiplicación se hace posible.

Esto no vuelve redentora toda pérdida por simple declaración. Pero ofrece una categoría real digna de considerarse: algunas cosas tuvieron que morir, específicamente, para que lo que viene después llevara de verdad el mucho fruto que nombra Jesús aquí, un fruto que habría sido imposible si el grano original se hubiera conservado a salvo sin sembrar.

Sea lo que sea lo que ha muerto en ti durante esta temporada, considera hoy si podría pertenecer a esta categoría, no una simple pérdida, sino el verdadero caer en la tierra que, según Jesús, precede al mucho fruto. Llora lo que de verdad necesita llorarse, y mantén también abierta la posibilidad de que esta muerte nunca fue el fin de la historia.

Cuida la tierra

  • Nombra con honestidad lo que de verdad ha muerto en ti durante esta temporada de barbecho.
  • Considera si esta muerte podría pertenecer al mucho fruto que describe Jesús, y no ser una simple pérdida.
  • Llora lo que necesita llorarse mientras mantienes abierta la esperanza de lo que esta muerte aún pueda producir.

Oración

Señor, algo en mí ha muerto de verdad esta temporada. Que no sea solo pérdida. Que sea el grano que cae en la tierra y que prometes que lleva mucho fruto. Amén.

Llévalo contigo hoy

Algunas muertes son el mecanismo real del mucho fruto, y no una simple pérdida.