Y si no fuere tan presto, para que sepas cómo te conviene conversar en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios vivo, columna y apoyo de la verdad.
La soledad
Pablo nombra aquí a la iglesia directamente como la casa de Dios. Vale la pena examinar esta conexión concreta: toda la exploración teológica de la adopción en este libro queda ahora conectada de manera deliberada con esta comunidad real y práctica. Sostenlo como la afirmación crucial y de fundamento de este tercer movimiento.
Este tercer movimiento, que pasa del entendimiento teológico de la adopción en este libro hacia el vivir de verdad y en la práctica como familia, comienza con esta conexión crucial. Tu adopción no es solo una realidad privada e individual, sino que se conecta directamente con esta comunidad real y reunida, la iglesia misma.
Fíjate en cómo te conviene conversar. Es una instrucción activa y práctica: ser miembro de esta casa exige una participación genuina y real, y no solo una creencia pasiva y distante. Examina qué exigiría de verdad, en la práctica, conducirte como familia dentro de esta casa.
Considera hoy lo que significa pertenecer de verdad y en la práctica a esta casa de Dios, no solo una categoría teológica sino una comunidad real y reunida. Examina tu propia participación genuina en esta casa: es el punto de partida real y práctico de este movimiento.
Vive como familia
- Considera tu adopción como algo conectado directamente con una comunidad real y reunida de la iglesia.
- Examina tu propia participación genuina en esta casa de Dios.
- Da hoy un paso concreto para conducirte de verdad y en la práctica como familia dentro de esta casa.
Oración
Señor, enséñame cómo me conviene conducirme en la casa de Dios, la iglesia del Dios vivo. Que mi adopción se conecte de verdad con esta comunidad real y reunida. Amén.
Llévalo contigo hoy
Tu adopción se conecta directamente con una comunidad real y reunida de la iglesia, no solo con una creencia privada.