Y considerémonos los unos a los otros para provocarnos al amor y a las buenas obras; no dejando nuestra congregación, como algunos tienen por costumbre, mas exhortándonos.
La soledad
Este versículo dice aquí no dejando nuestra congregación. Vale la pena examinarlo directamente: esta instrucción específica y práctica es la práctica concreta que necesita este movimiento. El pertenecer genuino exige esta reunión real y física, y no solo una creencia privada e individual.
Fíjate en como algunos tienen por costumbre. Es un reconocimiento honesto de que ya en esta iglesia primitiva dejar de reunirse era una tentación real. Examina si esta misma tentación ha marcado tu práctica, alejándote poco a poco de la congregación genuina.
Esto vale la pena aplicarlo frente a cuánto tu creencia en la adopción y el pertenecer se ha quedado en lo teórico, sin esta reunión práctica adicional. Considera qué te exigiría en tu horario y tus hábitos actuales dar prioridad a esta reunión.
Considera hoy lo que no dejar la congregación exige de ti en la práctica: no solo creer en el pertenecer, sino esta práctica concreta. Da hoy un paso concreto hacia esta reunión real y física que este versículo nombra como necesaria de verdad y en la práctica.
Vive como familia
- Examina si te has alejado de la congregación real y física, como algunos tienen por costumbre.
- Da hoy un paso concreto hacia dar prioridad a la reunión genuina y física.
- Considera lo que exhortarse los unos a los otros exige de tu presencia y participación.
Oración
Señor, que no deje yo la congregación, sino que me provoque con otros al amor y a las buenas obras, y sea exhortado, mediante la reunión real y física. Amén.
Llévalo contigo hoy
El pertenecer genuino exige reunirse de verdad y físicamente, no solo una creencia privada y teórica.