El Banquete · Día 28 de 30

Henchida de risa

Parte tres · Desborda · 2 minutos de lectura

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Cuando Jehová hiciere tornar la cautividad de Sión, seremos como los que sueñan. Entonces nuestra boca se henchirá de risa, y nuestra lengua de alabanza; entonces dirán entre las gentes: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos. Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; estaremos alegres.
Salmo 126:1-3 · Reina-Valera 1909

El banquete

Este salmo describe un gozo tan genuino que los de afuera lo notaron, entonces dirán entre las gentes: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos. Este desborde no quedó contenido por completo dentro de la comunidad que lo vivía. Se derramó hacia afuera, lo bastante visible como para que quienes estaban fuera de la comunidad de fe lo notaran y lo comentaran directamente.

Esto cierra el arco de este movimiento con una imagen necesaria de la visibilidad externa y genuina del desborde. Henchida de risa, henchida de alabanza: no una alegría privada y contenida, cuidadosamente retenida, sino un desborde lo bastante visible como para provocar la propia observación genuina de los de afuera, grandes cosas ha hecho Jehová, reconocidas aun por quienes miraban desde fuera.

Vale la pena examinarlo frente a cuánto se ha quedado tu propio gozo por completo en lo privado, sin que lo note nadie fuera de tu círculo inmediato, sin la imagen de este salmo de un desborde genuinamente visible y externo, que lleva aun a los de afuera a notar y comentar lo que Dios ha hecho de verdad.

Considera hoy si tu propio desborde podría volverse lo bastante visible como para que otros lo noten de verdad, henchido de risa, henchido de alabanza, no contenido ni escondido, sino desbordando hacia afuera como describe este salmo, digno de que otros lo noten y pregunten por las grandes cosas que Jehová ha hecho contigo.

Celebra el banquete

  • Fíjate si tu propio gozo se ha quedado por completo en lo privado, sin que lo note nadie de afuera.
  • Deja que tu desborde se vuelva visible hoy, henchido de risa, sin contenerlo ni esconderlo.
  • Considera qué podrían notar de verdad los de afuera si tu propio gozo desbordara con tanta apertura.

Oración

Señor, hinche mi boca de risa y mi lengua de alabanza, de modo lo bastante visible para que otros noten las grandes cosas que has hecho conmigo, como describe este salmo. Amén.

Llévalo contigo hoy

El desborde genuino es lo bastante visible como para que aun los de afuera lo noten y lo comenten.