Los Pocos · Día 2 de 30

No me elegisteis vosotros a mí

Parte uno · Escogidos · 2 minutos de lectura

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No me elegisteis vosotros a mí, mas yo os elegí a vosotros; y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca.
Juan 15:16 · Reina-Valera 1909

Los pocos

Jesús nombra directamente la dirección de esta elección: «No me elegisteis vosotros a mí, mas yo os elegí a vosotros». Vale la pena sostenerlo frente a cuánto de tu idea del discipulado se ha sentido como algo que tú iniciaste, un logro tuyo, y no lo que este versículo afirma de verdad: su elección previa, antes de tu respuesta.

Fíjate en «para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca»: el propósito, nombrado junto a esta elección. No fuiste escogido solo para una relación privada, sino para dar fruto, y específicamente fruto que permanezca, duradero y no pasajero. Vale la pena tomarlo como el verdadero objetivo de todo este libro.

Vale la pena aplicarlo también a quienquiera que estés discipulando. No fueron ellos quienes hicieron nacer esta relación con su propio esfuerzo suficiente. Tú los escogiste, con intención, como Cristo te escogió a ti, y ese mismo fruto que permanece es el resultado real que se pretende con esa elección.

Considera hoy las dos direcciones de este versículo: recibir de nuevo que fuiste escogido, no solo que tú escogiste, y pensar en aquellos en quienes has decidido invertir, si esa elección apunta, con intención, a un fruto que permanezca, y no a una conexión o una actividad pasajera.

Derrámate en los pocos

  • Recibe hoy que fuiste escogido primero, y que no escogiste el discipulado solo por tu propio esfuerzo.
  • Piensa en aquel a quien discipulas, y si lo has escogido con intención, como Cristo te escogió a ti.
  • Examina si tu inversión apunta a un fruto que permanezca, y no solo a una actividad pasajera.

Oración

Señor, gracias porque me escogiste primero. Déjame escoger a otros con intención, de la misma manera, apuntando a un fruto que permanezca, y no a una conexión o una actividad pasajera. Amén.

Llévalo contigo hoy

Fuiste escogido primero. Ahora escoge a otros con intención, apuntando a un fruto que permanezca.