Los Pocos · Día 8 de 30

Tome su cruz cada día

Parte uno · Escogidos · 2 minutos de lectura

← Los Pocos

Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz cada día, y sígame.
Lucas 9:23 · Reina-Valera 1909

Los pocos

Jesús nombra aquí directamente el costo real de seguirlo de verdad: «niéguese a sí mismo, y tome su cruz». Vale la pena sostenerlo como la honestidad necesaria en cualquier discipulado que ofrezcas a otros. Seguirlo nunca se presentó como algo sin costo, y tu invitación a otros tampoco debería presentarse así.

Fíjate en «cada día»: una acción continua y repetida. No un solo momento dramático de negarse a sí mismo, cumplido una vez, sino una práctica diaria y sostenida. Vale la pena examinarlo frente a cuánto tu manera de discipular a otros ha subrayado la decisión inicial y ha restado énfasis a este requisito diario y continuo que Jesús nombra directamente.

Vale la pena aplicarlo con honestidad también a tu propio seguir, y no solo como una instrucción dada a otros mientras tu seguir se ha vuelto cómodo y sin costo, ya sin esa negación diaria ni ese llevar la cruz, asentado en algo bastante más fácil que lo que le pides a cualquier otro.

Considera hoy las dos direcciones de este versículo: tu propio seguir diario, examinado con honestidad, y lo que de verdad le comunicas a otros sobre el costo real y continuo de seguirlo, no solo una decisión inicial, sino esta negación diaria y repetida, y este llevar la cruz que el versículo nombra directamente.

Derrámate en los pocos

  • Examina con honestidad si tu propio seguir se ha vuelto cómodo y ha perdido este costo diario.
  • Toma hoy tu propia cruz, de manera concreta, con algún acto específico de negación propia.
  • Comunica con honestidad a quien discipulas que seguirlo implica este mismo costo diario y continuo.

Oración

Señor, déjame negarme a mí mismo y tomar mi cruz cada día, y no solo una vez, y déjame comunicar con honestidad este mismo costo a quien invito a seguirte conmigo. Amén.

Llévalo contigo hoy

Seguirlo de verdad exige una negación diaria, y no solo una decisión inicial.