Los Pocos · Día 15 de 30

De muy buena gana despenderé

Parte dos · Derramados · 2 minutos de lectura

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Empero yo de muy buena gana despenderé y seré despendido por vuestras almas, aunque amándoos más, sea amado menos.
2 Corintios 12:15 · Reina-Valera 1909

Los pocos

Pablo nombra aquí «despenderé» y «seré despendido», y vale la pena distinguirlos directamente. Despender sugiere un dar activo y deliberado de recursos, tiempo, energía. Ser despendido sugiere algo más: un agotamiento real, ser de verdad consumido en este servicio. Ambos se nombran juntos como lo que Pablo estaba genuina y alegremente dispuesto a ofrecer.

Fíjate en «de muy buena gana», la cualidad específica de este agotamiento voluntario: no una obligación a regañadientes ni un sacrificio resentido, sino una alegría genuina. Vale la pena examinarlo frente a cuánto tu inversión en otros se ha sentido más como un deber a regañadientes que como esta alegría genuina que Pablo nombra directamente aquí.

Fíjate también en «aunque amándoos más, sea amado menos», un reconocimiento honesto de que este dar generoso no siempre fue correspondido en proporción. Vale la pena tomarlo como una honestidad real y sobria sobre el costo verdadero del discipulado, a veces de verdad no correspondido, y aun así Pablo siguió dispuesto.

Considera hoy si tu inversión en otros lleva esta alegría que Pablo describe, o si se ha asentado en una obligación a regañadientes, y considera también si has seguido dispuesto a despender y ser despendido aun cuando la reciprocidad ha sido de verdad escasa, siguiendo el ejemplo honesto y sobrio del propio Pablo aquí.

Derrámate en los pocos

  • Examina si tu inversión lleva una alegría genuina o se ha asentado en una obligación a regañadientes.
  • Da hoy con alegría, con intención, un recurso específico de tiempo o de energía, siguiendo el ejemplo de Pablo.
  • Sigue dispuesto hoy aun donde la reciprocidad haya sido de verdad escasa o haya estado ausente.

Oración

Señor, déjame despender y ser despendido con alegría por aquel a quien discipulo, aun donde el amor no se devuelva en proporción, siguiendo el ejemplo honesto, sobrio y de verdad alegre de Pablo. Amén.

Llévalo contigo hoy

La inversión genuina se da con alegría, aun cuando la reciprocidad sea de verdad escasa.