Empero grande granjería es la piedad con contentamiento.
El trabajo
Este versículo breve redefine cómo se ve la verdadera ganancia, frente a todo un mundo de medidas que atan la ganancia casi exclusivamente a la acumulación, el ascenso y el éxito visible. Pablo une dos cosas, la piedad y el contentamiento juntos, y llama a esa combinación, no a la riqueza ni al logro, la gran ganancia que vale la pena perseguir de verdad.
Fíjate en que es piedad con contentamiento, no la piedad sola. Es posible buscar una piedad genuina y aun así seguir inquieto, comparando y descontento con tu porción actual. Pablo nombra específicamente la combinación como la ganancia, lo cual sugiere que el contentamiento no es un asunto lateral aparte de la madurez espiritual sino que está de hecho ligado a ella.
Este es un desafío directo a la ambición que en silencio impulsa buena parte del trabajo ordinario, la suposición de que el próximo ascenso, la próxima meta, el próximo nivel de éxito producirá por fin la satisfacción que hoy falta. Pablo dice que esa satisfacción, si depende de lo siguiente, nunca iba a llegar allí.
Mide hoy tu ganancia como la mide este versículo. No por lo que tu trabajo ha producido materialmente, sino por si la piedad y el contentamiento están de veras presentes juntos en cómo llevas tu porción actual, sea cual sea esa porción.
Haz el trabajo
- Fíjate dónde la ambición ha prometido en silencio una satisfacción que la próxima meta no ha entregado.
- Mide la ganancia de hoy por la piedad con contentamiento, no por el ascenso material.
- Practica el contentamiento específicamente en tu porción actual, no en la siguiente.
Oración
Señor, he medido la ganancia más por el ascenso que por la piedad con contentamiento. Realinea hoy mi medida. Que esta combinación sea la gran ganancia que de veras persigo. Amén.
Llévalo contigo hoy
La gran ganancia es la piedad con contentamiento, no la próxima meta.