Sean las costumbres vuestras sin avaricia; contentos de lo presente; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré.
El tesoro
Fíjate en la razón que este versículo da para el contentamiento: no que lo presente resulte suficiente según los estándares comunes, sino porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré. El contentamiento se funda aquí específicamente en la presencia y la promesa del propio Dios, y no en lo adecuado de las circunstancias materiales actuales.
Esto importa porque el contentamiento fundado solo en circunstancias suficientes sigue siendo frágil, amenazado cada vez que las circunstancias empeoran. El contentamiento fundado en la presencia inmutable de Dios, en cambio, puede mantenerse firme aun en épocas materiales verdaderamente difíciles, porque su fundamento real nunca fueron las circunstancias mismas.
Esto ofrece un correctivo necesario contra la avaricia, que este versículo nombra directamente: la comparación inquieta y el anhelo de más que erosiona el contentamiento sin importar cuánto se posea en realidad. La avaricia no trata principalmente de la cantidad que se tiene. Trata de un corazón inquieto que nunca se satisface con la cantidad que sea.
Cualquiera que sea el descontento o la avaricia que hoy cargas, sin importar tus circunstancias materiales reales, llévalo hoy a Dios concretamente, fundando tu contentamiento no en si tienes suficiente comparado con otros, sino en su propia promesa, No te desampararé, ni te dejaré, como el fundamento real y estable.
Administra el tesoro
- Fíjate en cualquier avaricia o comparación inquieta presente hoy en tu corazón.
- Funda hoy tu contentamiento específicamente en la presencia de Dios, y no en tus circunstancias.
- Da gracias hoy a Dios por su promesa de nunca desampararte ni dejarte, sin importar lo que tengas.
Oración
Señor, que mi contentamiento descanse en tu presencia y no en mis circunstancias. Quita la avaricia, y que No te desampararé, ni te dejaré sea mi fundamento real. Amén.
Llévalo contigo hoy
El contentamiento fundado en la presencia de Dios es más estable que el fundado en tener suficiente.