Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida, y rebosando darán en vuestro seno: porque con la misma medida que midiereis, os será vuelto a medir.
El tesoro
Jesús describe el retorno del dar genuino con una precisión llamativa: medida buena, apretada, remecida, y rebosando. No es solo un retorno igual, sino una abundancia generosa y desbordante, descrita con énfasis deliberado en su plenitud, que excede lo dado originalmente y no se limita a igualarlo.
Fíjate en el mecanismo concreto que se nombra: con la misma medida que midiereis, os será vuelto a medir. Esto describe un patrón real y confiable, no una fórmula garantizada de enriquecimiento personal por medio de un dar calculado, sino un principio verdadero sobre cómo se conectan el dar y el recibir, y la medida que usas moldea la medida que al final se devuelve.
Esto debería animar a dar con generosidad, y no solo con cautela o con mínimos. Si la misma medida gobierna de verdad lo que al final se devuelve, dar con una generosidad apretada, remecida y rebosante es distinto de dar con un cálculo cuidadoso y mínimo, y el retorno que este versículo describe fluye de la medida real con que se da.
Considera hoy si tu dar se ha asentado en una medida cuidadosa y mínima, o si refleja la generosidad apretada y rebosante que este versículo describe. Da hoy, deliberadamente, con la medida más plena, confiando en la promesa de este versículo sobre qué medida se devuelve al final, de verdad.
Administra el tesoro
- Examina si tu dar se ha asentado en una medida mínima y cuidadosa.
- Da hoy con una medida más plena y generosa, deliberadamente, confiando en el patrón de este versículo.
- Fíjate en la conexión concreta que este versículo nombra entre la medida dada y la medida devuelta.
Oración
Señor, que dé con medida buena, apretada y rebosante, y no con un cálculo cuidadoso y mínimo. Enséñame a confiar en el patrón que este versículo describe. Amén.
Llévalo contigo hoy
La medida con que das moldea la medida que al final se devuelve.