Mas ahora se requiere en los dispensadores, que cada uno sea hallado fiel.
El tesoro
Pablo nombra el estándar concreto al que se somete a los dispensadores, los que administran recursos que pertenecen a otro: no el éxito, no la máxima acumulación, no resultados impresionantes según la medida del mundo, sino que sea hallado fiel, un estándar completamente distinto, centrado en una administración digna de confianza y no en resultados particulares logrados.
Vale la pena sostener esto como un verdadero alivio frente a la presión que se haya pegado a tu propia idea de mayordomía financiera, como si la medida real de tu fidelidad fuera el tamaño de lo que has acumulado o producido, y no este estándar más simple y alcanzable que Pablo nombra de verdad: la administración fiel de lo que se te ha confiado.
Esto replantea la mayordomía como disponible sin importar la cantidad que se te haya confiado. Un dispensador que administra poco con fidelidad cumple este estándar tan plenamente como uno que administra mucho con fidelidad. La medida es la fidelidad misma, y no la escala de lo que se administra fielmente.
Considera hoy si has estado midiendo tu mayordomía por la escala de acumulación y no por el estándar más simple y real que este versículo nombra. Sea cual sea la cantidad que hoy se te confía, grande o pequeña, apunta hoy a ser hallado fiel, el estándar real y suficiente, sin importar la cantidad.
Administra el tesoro
- Fíjate si has estado midiendo tu mayordomía por la escala y no por la fidelidad.
- Administra hoy lo que se te ha confiado con fidelidad genuina, sin importar la cantidad.
- Suelta la presión de medirte por la acumulación y descansa en este estándar más simple y real.
Oración
Señor, que sea hallado fiel, y no solo exitoso según la medida del mundo. Sea cual sea la cantidad que me has confiado, que la fidelidad, y no la escala, sea mi meta real. Amén.
Llévalo contigo hoy
El estándar es la fidelidad, no la escala de lo que se administra.