También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también me conviene traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.
Con el Pastor
Jesús habla aquí de ovejas más allá del redil inmediato al que pertenecían sus primeros oyentes, un ensanchamiento deliberado del cuadro. No es un pastor privado que cuida de un grupo exclusivo y cerrado. Nombra una reunión más grande que ya tiene a la vista, ovejas que aún no son visiblemente parte del redil, a las que sin embargo llama suyas y piensa traer.
Esto debería cambiar cómo piensas en el rebaño al que perteneces. No es un círculo pequeño y cerrado definido por quién se ve y suena como tú ahora. Las palabras mismas del pastor describen una reunión deliberadamente más grande que cualquier redil, que atrae de lugares y personas aún no visiblemente incluidos, hacia un rebaño, un pastor.
Esto tiene peso práctico en cómo tratas a quienes ahora están fuera de cualquier redil que te resulte familiar. Si el pastor mismo dice también tengo otras ovejas, ovejas que ya reclama como suyas aun antes de que sean traídas, eso debería moderar cualquier instinto de tratar a los de afuera como permanentemente ajenos y no como ovejas que aún no han vuelto a casa.
Quienquiera que hoy se sienta fuera de tu redil actual, recuerda que el alcance del pastor es más amplio que cualquier reunión. Ora hoy por aquellos que él ya nombró como suyos, aún no visiblemente parte del rebaño, pero ya conocidos y llamados por la misma voz que tú estás aprendiendo a reconocer.
Sigue su voz
- Nombra a alguien que hoy se siente fuera de tu círculo o redil familiar.
- Ora hoy por esa persona como alguien a quien el pastor ya llama suyo, aún no reunido.
- Ensancha tu propia actitud hacia los de afuera, como este versículo ensancha el redil.
Oración
Señor, tu redil es más amplio que aquel en que me siento más a gusto. Trae a las otras ovejas que ya reclamas, y dame un corazón tan amplio como el tuyo hacia ellas. Amén.
Llévalo contigo hoy
El redil es más amplio de lo que me resulta familiar.