Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores.
Con el Pastor
Fíjate en el momento que describe David. La mesa no se prepara después de que los enemigos se hayan ido, a salvo, en una paz futura. Se prepara en presencia de mis angustiadores, mientras la amenaza sigue visiblemente allí. Esta es provisión dada en medio del peligro, no solo después de que pasó.
Este es un consuelo distinto al del simple rescate. El rescate te saca de la amenaza. Este versículo describe algo que sucede mientras la amenaza permanece: una mesa, una comida, provisión real y dignidad extendidas aun cuando el peligro está sentado cerca, mirando. Los enemigos no se van. Miran un banquete que no pueden interrumpir.
Si hoy estás rodeado de una dificultad, una oposición o una amenaza reales que aún no se han resuelto, este versículo no promete su remoción inmediata. Promete algo disponible incluso ahora, en su presencia: una mesa preparada, provisión real, una dignidad que no tienes que esperar a que pase el peligro para recibir.
Siéntate hoy a la mesa, aun con el enemigo todavía visiblemente presente. No es negar el peligro. Es la provisión específica del pastor, dada justamente en medio de él, exactamente donde también la halló David.
Sigue su voz
- Nombra al enemigo o la dificultad que sigue presente hoy en tus circunstancias.
- Busca la mesa que ya se está preparando aun mientras esa dificultad permanece.
- Recibe la provisión de hoy sin esperar a que la amenaza se resuelva por completo primero.
Oración
Señor, mis angustiadores siguen presentes hoy, y aun así preparas una mesa. Que reciba tu provisión ahora, en medio de la dificultad, y no solo después de ella. Amén.
Llévalo contigo hoy
La mesa está preparada ahora, no después de que el enemigo se vaya.