Hasme puesto en el hoyo profundo, en tinieblas, en honduras. Sobre mí se ha acostado tu ira, y me has afligido con todas tus ondas.
La tormenta
Vale la pena notar este salmo por su honestidad inusual: uno de los pocos salmos que no se resuelve en una esperanza confiada hacia el último versículo, sino que termina en una oscuridad genuina. Vale la pena tomarlo como el permiso de la propia Escritura para una oración que no necesita un final ordenado y resuelto para ser una oración genuina y válida.
Fíjate en «todas tus ondas», que hace eco de la imagen con que se abrió todo este primer movimiento, ondas y olas, esta misma agua abrumadora atribuida ahora específicamente a la acción de Dios: «me has afligido». Vale la pena tomarlo como una lucha honesta con el papel aparente de Dios en el sufrimiento genuino, no evitada sino nombrada con franqueza y honestidad.
Vale la pena tomarlo como permiso real para cualquier oración que hoy estés orando y que no se resuelve limpiamente, que sigue siendo oscura con honestidad, sin que tengas que fabricar una esperanza prematura solo porque así se supone que suenan las oraciones, según alguna regla no escrita e irreal.
Sea cual sea la oración oscura y sin resolver que hoy estés orando, recibe el ejemplo de este salmo como permiso. La propia Escritura contiene esta clase de oración, honesta, sin resolver, genuinamente oscura, sin exigir una resolución artificial. Vale la pena orarla con honestidad hoy, sin forzar un final ordenado y prematuro.
Encuentra la quietud
- Ora hoy sin forzar una resolución prematura, siguiendo la honestidad sin resolver de este salmo.
- Fíjate en cualquier presión para fabricar esperanza antes de estar de verdad listo para sentirla.
- Recibe la inclusión de este salmo en la Escritura como permiso para tu propia oración honesta y genuinamente oscura.
Oración
Señor, me has puesto en el hoyo profundo, en tinieblas, en honduras. Oro esto con honestidad hoy, sin forzar una resolución que todavía no siento de verdad. Amén.
Llévalo contigo hoy
La propia Escritura contiene oración honestamente oscura y sin resolver. Es oración genuina y válida.