Sufriéndoos los unos a los otros, y perdonándoos los unos a los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
La herida
Pablo nombra aquí sufriéndoos junto a perdonándoos. Fíjate bien en este par: sufrirse sugiere paciencia continua, tolerancia ordinaria de la fricción diaria, mientras que perdonar atiende una ofensa genuina y concreta; ambas se nombran juntas como la postura real y completa que describe este versículo.
Fíjate en si alguno tuviere queja del otro: un alcance completo y sin reservas, no limitado solo a ofensas fáciles de perdonar, sino cualquier queja. Vale la pena examinarlo frente a cuánto de tu disposición a perdonar ha dejado fuera en silencio lo que hoy te parece demasiado grave o demasiado doloroso para incluirlo de verdad.
Vale la pena sostener esto frente a cualquier ofensa concreta que hoy te parezca una excepción genuina a esta instrucción completa. Conviene nombrarla con honestidad hoy, no para minimizar su gravedad real, sino para examinar si incluso esta excepción está incluida en el alcance completo y sin reservas de Pablo: alguno.
Considera hoy si alguna queja que de verdad guardas ha sido exceptuada en silencio de esta instrucción completa, y llévala, en concreto, a esta misma medida: de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Conviene examinarlo con honestidad, aun donde hoy parezca la excepción más difícil y más razonable.
Elige perdonar
- Nombra con honestidad la queja que hoy te parece una excepción genuina a esta instrucción.
- Examina si esta excepción está de verdad incluida en el alcance completo y sin reservas de Pablo.
- Practica hoy el sufrir con paciencia en una fricción diaria y ordinaria, y no solo en la ofensa grande y dramática.
Oración
Señor, déjame perdonar, de la manera que Cristo me perdonó, sin exceptuar la queja que hoy me parece demasiado grave, sino llevándola con honestidad a esta misma medida completa. Amén.
Llévalo contigo hoy
Cualquier queja es un alcance completo: vale la pena examinar aun la excepción más difícil y más razonable.