Los perdonados · Día 27 de 30

Vence con el bien el mal

Parte tres · Perdonador · 2 minutos de lectura

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No seas vencido de lo malo; mas vence con el bien el mal.
Romanos 12:21 · Reina-Valera 1909

La herida

Pablo nombra aquí una estrategia concreta y activa: vence con el bien el mal. Fíjate en esto directamente: no una mera resistencia pasiva ni evitar el mal, sino una respuesta activa y deliberada, el bien desplegado específicamente contra el mal. Vale la pena sostenerlo como la forma práctica y activa que de verdad puede tomar el perdón en este movimiento.

Vale la pena examinar esto frente a cuánto tu respuesta al mal real se ha asentado solo en la evitación pasiva, simplemente mantenerte lejos, sin esta dimensión activa ulterior que Pablo nombra directamente: el bien de verdad, deliberadamente extendido; no solo el mal soportado o evitado, sino de verdad, activamente vencido.

Fíjate en no seas vencido de lo malo, el peligro concreto que se nombra primero. Vale la pena sostenerlo como reconocimiento honesto de que el mal puede de verdad vencerte, no solo por un daño directo, sino porque tu propia respuesta se vuelva de verdad igualmente mala, amargura o represalia: este versículo nombra este riesgo real y continuo.

Considera hoy un bien concreto y activo que podrías extender hacia quien te hizo daño, no como una negación ingenua del daño real, sino como la estrategia activa de este versículo: vence con el bien el mal, una bondad deliberada y práctica extendida específicamente como respuesta real y elegida al mal genuino.

Elige perdonar

  • Fíjate si tu respuesta al mal ha sido solo evitación pasiva, y no un bien activo.
  • Considera un bien concreto y activo que podrías extender hacia quien de verdad te hizo daño.
  • Cuídate de no ser tú mismo vencido de lo malo, por la amargura o la represalia.

Oración

Señor, que no sea vencido de lo malo, sino que venza con el bien el mal, extendiendo activa y deliberadamente una bondad genuina como mi respuesta real y elegida al mal verdadero. Amén.

Llévalo contigo hoy

Vencer el mal requiere un bien activo, y no solo evitarlo o soportarlo pasivamente.