El Fruto · Día 3 de 30

Instruye al niño

Parte uno · Raíz · 2 minutos de lectura

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Instruye al niño en su carrera: aun cuando fuere viejo no se apartará de ella.
Proverbios 22:6 · Reina-Valera 1909

El árbol

Este proverbio se cita muchas veces como una garantía de hierro, y vale la pena leerlo con más cuidado, como la literatura de sabiduría que es: un patrón general observado con fiabilidad a lo largo del tiempo, no una fórmula mecánica que saca por completo de la ecuación las propias decisiones futuras del niño. Proverbios describe lo que suele ser verdad, no lo que es absoluta y mecánicamente seguro en todos los casos.

Fíjate en su carrera, no en cualquier camino, sino en una dirección concreta, acorde con quién es de verdad este niño en particular. No es un entrenamiento genérico aplicado igual sin importar el temperamento, los dones y las luchas del niño. Es una instrucción dirigida, con atención, al camino específico que este niño específico necesita seguir.

Esto exige atención de verdad, y no una fórmula estándar aplicada por igual a todos los niños de una casa. Instruir al niño en su carrera supone que te has tomado el tiempo de discernir cuál es ese camino, para este niño en concreto, y que no das por hecho que lo que funcionó, o debió funcionar, con otro, funcionará con él.

Sea cual sea el niño que estás instruyendo hoy, considera si lo estás instruyendo hacia una norma genérica o hacia el camino concreto que este niño, el que tienes delante, necesita de verdad. Aquí se requieren las dos cosas, instrucción y atención, y no la instrucción sola aplicada con descuido.

Cuida el árbol

  • Fíjate en una manera concreta en que este niño en particular se aparta de la norma genérica.
  • Instrúyelo hoy hacia ese camino concreto, y no con una fórmula genérica aplicada a todos por igual.
  • Pídele a Dios discernimiento para ver el camino que él o ella debe seguir, de forma concreta.

Oración

Señor, dame discernimiento para ver el camino concreto que este niño debe seguir, y no una simple fórmula genérica. Instrúyelo por medio de mí, con atención, hacia quien de verdad es. Amén.

Llévalo contigo hoy

Una instrucción dirigida al niño concreto, no a una norma genérica.