En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me harás estar confiado.
El reposo
David nombra aquí las dos acciones juntas, que merece examinarse directamente: en paz me acostaré, y asimismo dormiré. Sostenlo como el cuadro práctico y genuino de cómo puede verse de verdad el reposo nocturno cuando se confía: no un dar vueltas ansioso e inquieto, sino esta paz deliberada.
Fíjate en porque solo tú, Jehová, me harás estar confiado, la razón concreta que se da. Sostenla como el verdadero fundamento de este salmo: este sueño en paz asentado específicamente en la confianza, no en que las circunstancias se hayan resuelto por completo, sino en esta seguridad continua y confiada, sin importar las circunstancias sin resolver.
Aplícalo frente a cualquier inquietud ansiosa que haya caracterizado tus noches recientes. Examina si el fundamento concreto de este salmo, la confianza en la seguridad que da Dios, ha sostenido de verdad tus intentos de reposar, o si has tratado de reposar sin este terreno necesario y real.
Considera orar esta noche las palabras concretas de este salmo, en paz me acostaré, y asimismo dormiré, asentando este reposo en la seguridad que da Dios, y no en que las circunstancias se resuelvan primero. Confía en que el fundamento honesto de este salmo basta de verdad y en la práctica para un reposo real y en paz esta noche.
Practica el reposo
- Ora esta noche las palabras de este salmo, asentando el reposo en la seguridad de Dios y no en circunstancias resueltas.
- Examina si la inquietud ansiosa ha caracterizado tus noches recientes.
- Practica hoy confiar en la seguridad de Dios como el fundamento de tu reposo genuino y en paz de esta noche.
Oración
En paz me acostaré, y asimismo dormiré, porque solo tú, Jehová, me harás estar confiado. Que este sea mi fundamento genuino para reposar esta noche, y no las circunstancias resueltas. Amén.
Llévalo contigo hoy
El reposo en paz se asienta en la seguridad confiada, no en que las circunstancias se resuelvan primero.