Seis cosas aborrece Jehová, y aun siete abomina su alma: los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente... el testigo falso que habla mentiras, y el que enciende rencillas entre los hermanos.
La lengua
Este proverbio nombra una lista concreta y amplia de cosas que Dios aborrece de verdad. Fíjate en que la lengua mentirosa y el testigo falso aparecen en ella. Sostenlo como un señalamiento directo y sobrio: pecados del habla puestos junto a otros verdaderamente graves, no tratados como menores en comparación.
Conviene examinarlo frente a lo mucho que has restado importancia a la mentira, sobre todo a las mentiras pequeñas y aparentemente inofensivas, en lugar de la afirmación directa del versículo: el aborrecimiento real de Dios. Tómalo con seriedad verdadera, y no supongas que se reserva solo para falsedades más dramáticas y evidentes.
Fíjate en el que enciende rencillas entre los hermanos, nombrado en esa misma lista. Sostenlo directamente junto a la mentira: ambos conectados como igualmente graves en la cuenta de Dios. Examina si alguno de los dos patrones ha caracterizado tu habla más de lo que antes habías reconocido con honestidad.
Considera hoy si la mentira, incluso las mentiras pequeñas, o el encender rencillas, ha caracterizado de verdad tu manera de hablar, y recibe el señalamiento sobrio y directo de esta lista como algo que merece un examen personal real, sin restarle importancia como pecados menores solo porque involucran palabras y no una acción más visiblemente dramática.
Guarda tus palabras
- Examina con honestidad si la mentira, incluso las mentiras pequeñas, ha caracterizado tu habla reciente.
- Considera si has encendido rencillas entre hermanos, y nómbralo con honestidad hoy.
- Elige la verdad hoy en una situación concreta en la que una mentira pequeña habría sido más fácil.
Oración
Señor, la lengua mentirosa y el que enciende rencillas están entre las cosas que aborreces. Déjame tomarlo en serio, examinando mi habla con honestidad, sin restarles importancia como pecados menores. Amén.
Llévalo contigo hoy
La mentira y el encender rencillas están entre las cosas que Dios de verdad aborrece. No son pecados menores.