Y ella les respondía: No me llaméis Noemi, sino llamadme Mara: porque en grande amargura me ha puesto el Todopoderoso... mas vacía me ha vuelto Jehová.
La soledad
Noemí se llama a sí misma Mara. Vale la pena examinarlo directamente: este renombrarse deliberado, amarga. Sostenlo como un permiso notable y honesto para renombrar de verdad tu propia experiencia actual, sin mantener una identidad falsa y agradable, sino nombrando directa y honestamente una amargura genuina.
Fíjate en mas vacía me ha vuelto. Es el nombrar honesto y adicional de este versículo. Examina si volver a lugares conocidos, aun al propio hogar, se ha sentido de verdad vacío y no reconfortante, y reconoce esta misma experiencia honesta si describe tu temporada actual.
Esto vale la pena aplicarlo frente a cuánto has mantenido en público un nombre o un personaje agradable mientras en privado vives con honestidad esta misma amargura, en lugar del ejemplo directo de Noemí. Considera qué te exigiría nombrar tu experiencia actual con tanta franqueza.
Considera hoy si has estado manteniendo un nombre agradable mientras en privado vives algo más parecido a Mara, y practica el renombrarse honesto de Noemí, hablando directamente: llamadme Mara. Confía en que nombrarlo con honestidad es legítimo y vale la pena decirlo en voz alta, en lugar de esconderlo detrás de una apariencia agradable.
Vive como familia
- Considera si has mantenido una apariencia agradable mientras vives una amargura genuina.
- Practica hoy el nombrar honesto, siguiendo el ejemplo directo de Noemí: llamadme Mara.
- Dile esta experiencia honesta al menos a una persona de confianza, sin esconderla detrás de una apariencia agradable.
Oración
Señor, como Noemí, déjame llamarme con honestidad, aun Mara, si eso es lo que de verdad es cierto, en lugar de mantener una apariencia agradable mientras en privado estoy amargado. Amén.
Llévalo contigo hoy
Renombrar con honestidad tu propia amargura genuina es legítimo, siguiendo el ejemplo directo de Noemí.