Entonces dejándole todos sus discípulos, huyeron.
La soledad
Este versículo nombra el abandono real de los propios discípulos de Cristo. Vale la pena examinarlo directamente: dejándole todos. Sostenlo como la compañía más profunda de todo este libro: Cristo mismo conoció de verdad, en la historia, este abandono total, en su momento más difícil.
Esto vale la pena sostenerlo como consuelo genuino frente al aislamiento que vives con honestidad. Confía en que Cristo mismo no se limitó a observar la soledad desde una distancia segura, sino que vivió de verdad este mismo abandono total. Sostenlo como una compañía real e histórica.
Fíjate en que esto sucedió a pesar de una relación genuina y previa: eran sus discípulos cercanos. Examina si este mismo patrón, una relación cercana que aun así falla justo en el momento en que más se necesitaba, ha marcado tu experiencia de un abandono genuino y doloroso.
Sea cual sea el abandono que has vivido con honestidad, aun de parte de quienes estaban de verdad cerca de ti, recibe hoy el testimonio de Cristo mismo como compañía real e histórica: dejándole todos. Confía en que él conoce de verdad esta experiencia total, y no solo se compadece desde lejos.
Vive como familia
- Considera la experiencia histórica de Cristo de ser abandonado por sus propios discípulos cercanos.
- Recíbela como compañía genuina e histórica para tu propio abandono actual y honesto.
- Lleva hoy tu abandono a Cristo, confiando en que él conoce de verdad esta experiencia exacta.
Oración
Señor Jesús, todos te dejaron, y huyeron. Déjame llevarte hoy mi propio abandono, confiando en que tú conoces de verdad, en la historia, este abandono total. Amén.
Llévalo contigo hoy
Cristo mismo conoció de verdad el abandono total: una compañía real e histórica para el tuyo.