El Banquete · Día 15 de 30

Se regocijará sobre ti con cantar

Parte dos · Regocíjate · 2 minutos de lectura

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Jehová en medio de ti, poderoso, él salvará; gozaráse sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cantar.
Sofonías 3:17 · Reina-Valera 1909

El banquete

Este versículo describe algo en lo que vale la pena detenerse directamente: el propio gozo de Dios, dirigido específicamente hacia ti, gozaráse sobre ti con alegría, se regocijará sobre ti con cantar. No es solo tu obligación de regocijarte en él, la dirección que este movimiento ha explorado en gran parte, sino lo contrario: su propio deleite genuino sobre ti.

Fíjate en cantar, de nuevo, el propio canto de Dios, descrito aquí con una especificidad llamativa, casi sorprendente, no una aprobación callada y distante, sino un canto activo y gozoso, dirigido hacia ti en particular, la clase de deleite exuberante que un padre mostraría por un hijo amado, descrito aquí como la postura genuina del propio Dios.

Vale la pena sostener esto como un ánimo genuino frente a cualquier sensación de insuficiencia o distancia que haga parecer improbable o inmerecido el deleite de Dios. Este versículo no condiciona su regocijo sobre ti a tu desempeño o mérito. Lo describe simple y directamente como su postura real y presente hacia ti.

Recibe esto hoy, de manera concreta, como genuinamente verdadero. Dios se regocija sobre ti, se regocija sobre ti con cantar. Deja que esto remodele tu propio regocijo en él, no solo una obligación en una sola dirección, sino un deleite genuino y mutuo, su gozo sobre ti encontrándose con tu regocijo en él, ambas direcciones igualmente reales.

Celebra el banquete

  • Recibe hoy que Dios se regocija de verdad sobre ti, y no que solo te tolera o te aprueba a distancia.
  • Considera cómo esto podría remodelar tu propia sensación de insuficiencia o distancia de él.
  • Deja que su gozo sobre ti se encuentre hoy con tu regocijo en él, mutuo y no en una sola dirección.

Oración

Señor, gracias porque te gozas sobre mí con alegría y te regocijas sobre mí con cantar. Que lo reciba como verdadero de verdad, y no como algo que solo yo te ofrezco a ti. Amén.

Llévalo contigo hoy

El gozo de Dios sobre ti es real, y no solo tu obligación de regocijarte en él.