La Comunión · Día 3 de 30

Unánimes

Parte uno · Reunidos · 2 minutos de lectura

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Y todos los que creían estaban juntos; y tenían todas las cosas comunes... Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y con sencillez de corazón.
Hechos 2:44, 46 · Reina-Valera 1909

El cuerpo

Fíjate en cada día, y no cada semana ni de vez en cuando. El estar juntos de esta comunidad primitiva no se limitaba a una sola reunión formal por semana, con vidas privadas y separadas llenando el resto de los días. Era un patrón diario, con el templo y las casas incluidos, la adoración formal y la vida doméstica común entretejidas en un solo ritmo continuo y compartido.

Fíjate también en alegría y sencillez de corazón, que describen la experiencia interna real de este estar juntos a diario: no una obligación a regañadientes ni un deber agotado, sino una alegría genuina, y una sencillez de corazón que sugiere una presencia entera y sin división, y no una asistencia distraída o meramente cumplidora.

Esto ofrece una imagen con la que vale la pena medir tu propio ritmo de comunidad, no como una fórmula rígida que exija reunirse literalmente cada día, sino como una aspiración genuina hacia esta misma calidad, alegría y sencillez de corazón, sea cual sea la frecuencia real de tus propias reuniones.

Sea cual sea el ritmo actual de tu comunidad, examina hoy si lleva esta misma alegría, o si se ha vuelto una obligación cargada sin mucho corazón detrás. Pídele a Dios la sencillez de corazón que modeló esta iglesia primitiva, en cualquier reunión que tengas a tu alcance.

Fortalece el cuerpo

  • Examina si tu participación en la comunidad lleva alegría genuina o mera obligación.
  • Lleva sencillez de corazón a tu próxima reunión, sea cual sea su frecuencia.
  • Considera una manera de extender la comunión más allá de la reunión formal hacia la vida diaria común.

Oración

Señor, dame alegría y sencillez de corazón en la comunidad genuina, y no una mera obligación cargada sin gozo. Que el estar juntos se extienda a mi vida diaria común. Amén.

Llévalo contigo hoy

Alegría y sencillez de corazón, no una asistencia meramente cumplidora.