Oh Jehová, oído he tu palabra, y temí: oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, en medio de los tiempos hazla conocer; en la ira acuérdate de la misericordia.
La llama
Habacuc eleva esta petición concreta, aviva tu obra en medio de los tiempos, y vale la pena notar con precisión su momento: no al comienzo mismo de alguna empresa nueva, sino en medio, en la mitad real y continua de un proceso largo, una oración verdadera y necesaria de renovación aun, y en especial, en medio de un camino largo y sostenido.
Vale la pena sostener esto como permiso verdadero para orar esta misma oración siempre que tu camino sostenido, en el medio de los tiempos que hoy ocupes, se haya cansado, necesitando avivamiento no porque el comienzo original tuviera defectos, sino porque vale la pena buscar de manera activa y repetida un avivamiento verdadero y continuo a lo largo de una vida entera y larga.
Fíjate en «en la ira acuérdate de la misericordia», el reconocimiento honesto de Habacuc de una dificultad presente y verdadera, la ira de verdad presente en su propio momento histórico, y sin embargo, junto a este nombrar honesto, una petición verdadera de que la misericordia se recuerde aun dentro de esa dificultad, ambas cosas mantenidas juntas en esta misma oración honesta.
Sea cual sea el medio de los tiempos que hoy describe tu camino sostenido, ora hoy la oración concreta de Habacuc. Aviva tu obra, en este medio real y no solo en algún comienzo futuro y más fácil, y en cualquier ira o dificultad que haya de veras, pide que se recuerde la misericordia, la misma oración honesta y esperanzada que este versículo modela directamente.
Atiende la llama
- Ora por avivamiento específicamente en medio de tu estación actual y continua, y no solo en un comienzo nuevo.
- Nombra con honestidad cualquier ira o dificultad que de veras esté presente en tu actual medio de los tiempos.
- Pide que se recuerde la misericordia dentro de esa dificultad honesta, siguiendo la oración combinada y honesta de Habacuc.
Oración
Oh Jehová, aviva tu obra en medio de mis propios años, ahora mismo, en este medio real. En cualquier ira o dificultad que haya, acuérdate de la misericordia, como oró Habacuc. Amén.
Llévalo contigo hoy
Vale la pena buscar el avivamiento en el medio real de un camino largo, y no solo en un comienzo nuevo.