Los perdonados · Día 21 de 30

Hasta setenta veces siete

Parte tres · Perdonador · 1 minutos de lectura

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Entonces Pedro, llegándose a él, dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que pecare contra mí? ¿hasta siete? Jesús le dice: No te digo hasta siete, mas aun hasta setenta veces siete.
Mateo 18:21-22 · Reina-Valera 1909

La herida

La pregunta de Pedro, ¿hasta siete?, ya era generosa para los estándares ordinarios, y la respuesta real de Jesús, setenta veces siete, nunca fue pensada como una cuenta literal que llevar y que al final se agote, sino como la afirmación inicial de este movimiento: un perdón de verdad sin límite práctico que se pueda contar.

Este tercer movimiento, que pasa de entender el perdón recibido a extenderlo de verdad en la práctica, se abre con este cambio de marco crucial. Sea cual sea la cuenta que hayas llevado en silencio, tantas veces y no más, vale la pena soltarla por completo, siguiendo la respuesta deliberadamente incontable de Jesús.

Vale la pena examinar esto frente a cuánto de tu perdón ha operado en silencio con un límite real y práctico, quizá generoso, pero acotado, en lugar de la instrucción de Jesús, el punto de partida real de todo este movimiento: un perdón ofrecido sin esta clase de techo contable y final.

Sea cual sea la cuenta que has llevado en silencio, tantas ofensas y no más, suéltala hoy, siguiendo la respuesta deliberadamente poco práctica de Jesús: hasta setenta veces siete. No un número literal que llevar, sino una suelta genuina del contar mismo, el punto de partida real y práctico de todo este movimiento.

Elige perdonar

  • Fíjate en cualquier cuenta que hayas llevado en silencio hacia alguien: tantas veces y no más.
  • Suelta hoy este contar, siguiendo la instrucción deliberadamente incontable de Jesús.
  • Considera lo que requeriría de ti hoy un perdón sin límite práctico.

Oración

Señor, enséñame a perdonar hasta setenta veces siete, sin contar las ofensas hacia algún límite final, sino soltando el contar mismo, como tú de verdad lo enseñaste. Amén.

Llévalo contigo hoy

Perdonar sin límite práctico significa soltar el contar mismo.