Los perdonados · Día 30 de 30

La caridad cubrirá

Parte tres · Perdonador · 2 minutos de lectura

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Y sobre todo, tened entre vosotros ferviente caridad; porque la caridad cubrirá multitud de pecados.
1 Pedro 4:8 · Reina-Valera 1909

La herida

Hace treinta días este libro comenzó con el nombrar honesto de José: vosotros pensasteis mal sobre mí. Se cierra aquí, con la caridad cubrirá multitud de pecados. Vale la pena sostenerlo como el resumen real y completo de todo este libro: el nombrar honesto y el cubrir genuino, ambos ciertos, ambos necesarios, sin que uno reemplace al otro.

Fíjate en ferviente caridad, que conviene examinar directamente: no una tolerancia tibia y de mala gana, sino un amor genuino y activo. Vale la pena sostenerlo como la instrucción práctica y final de este libro: esta cualidad ferviente es el carácter real que un perdón practicado con madurez de verdad está hecho para llevar, no a regañadientes sino activamente ferviente.

Mira atrás sobre estos treinta días, herido, perdonado, perdonador, y date cuenta de que nunca fueron en realidad etapas separadas, sino la sola historia de José: honestamente herido, entendiendo a fondo el perdón por medio de su misericordia final, y por fin extendiéndolo de verdad; todo este arco ahora, de verdad, volviéndose el tuyo.

Empezaste este libro nombrando lo que de verdad se te hizo. Lo terminas aquí, con una ferviente caridad que cubre multitud de pecados, no negando que ocurrió un mal real, sino extendiendo de todos modos un amor genuino y completo, el mismo patrón que modeló José, el mismo patrón que modeló Cristo mismo, ahora tuyo para vivirlo de verdad, en la práctica.

Elige perdonar

  • Escribe la única verdad de estos treinta días que más ha cambiado cómo ves el perdón.
  • Nombra a una persona concreta hacia quien seguirás extendiendo ferviente caridad, más allá de la última página de este libro.
  • Cuenta esta semana a una persona algo verdadero sobre el perdón que no sabías hace un mes.

Oración

Señor, sobre todo, déjame tener ferviente caridad, porque la caridad cubrirá multitud de pecados. Que esto sea de verdad mío en la práctica, como fue de José, y de Cristo. Amén.

Llévalo contigo hoy

La ferviente caridad cubre multitud de pecados: nombrar con honestidad y cubrir de verdad, ambas cosas ciertas.

La caridad cubrirá

Hace treinta días comenzaste con «vosotros pensasteis mal contra mí», el modo honesto en que José nombró una herida real.

Ahora lo sabes: nombrar con honestidad era necesario. Y perdonar nunca fue fingir que no pasó. Fue llegar a ser de verdad libre de ello.

A quien todavía estés trabajando por perdonar, no lo haces solo, y no se te exige olvidar lo que de verdad pasó.

Y sobre todo, tened entre vosotros ferviente caridad; porque la caridad cubrirá multitud de pecados.

1 Pedro 4:8