A los cielos y la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición: escoge pues la vida, porque vivas tú y tu simiente.
El camino
Moisés nombra lo que está en juego con una franqueza poco común: la vida y la muerte, la bendición y la maldición, sin ambigüedad sobre lo que de verdad se juega en la elección que se presenta. No es una preferencia menor entre dos opciones igualmente aceptables. Se nombra como algo de gran peso, que merece este marco solemne y con testigos: los cielos y la tierra llamados a dar fe de ello.
Fíjate en escoge pues la vida, un imperativo activo, no una esperanza pasiva de que la vida se escoja sola por defecto. Aun con lo que está en juego tan claramente nombrado, hace falta escoger de verdad, un acto de voluntad realmente ejercido, no algo que se da por hecho solo porque la mejor opción ya fue identificada.
Vale la pena aplicar esto a la bifurcación que enfrentas ahora: no suponer que el mejor camino se tomará solo una vez identificado, sino reconocer que escoger de verdad, a propósito y con la voluntad, sigue siendo necesario, aun cuando una dirección se haya vuelto relativamente clara.
Sean cuales sean la vida y la muerte, en la forma que tomen en tu propia encrucijada, que hoy están puestas delante de ti, escoge, a propósito, como instruye este versículo. Tener claro lo que está en juego no es lo mismo que la elección misma. El escoger todavía tiene que suceder, hoy, de parte tuya.
Anda el camino
- Nombra con honestidad lo que de verdad está en juego en tu encrucijada actual, sin minimizarlo.
- Escoge hoy a propósito, en lugar de suponer que el mejor camino sucederá solo.
- Considera a tu simiente, a los que tu elección afecta más allá de ti mismo, como lo nombra directamente este versículo.
Oración
Señor, has puesto delante de mí la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Que hoy yo escoja la vida, a propósito, y no solo suponga que sucederá sin que yo escoja de verdad. Amén.
Llévalo contigo hoy
Tener claro lo que está en juego no es lo mismo que la elección misma. Escoge.