La Bifurcación · Día 25 de 30

Tus ojos miren lo recto

Parte tres · Anda en ella · 2 minutos de lectura

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Tus ojos miren lo recto, y tus párpados en derechura delante de ti. Examina la senda de tus pies, y todos tus caminos sean ordenados. No te apartes a diestra, ni a siniestra: aparta tu pie del mal.
Proverbios 4:25-27 · Reina-Valera 1909

El camino

Este proverbio nombra una disciplina práctica y concreta para andar bien hacia adelante: ojos que miran lo recto, en derechura delante de ti, que no escudriñan distraídos a uno y otro lado, sino que se enfocan de verdad al frente, en el camino real que se está andando, y no con la atención dividida hacia lo que pudiera haber a la diestra o a la siniestra.

Fíjate en examina la senda de tus pies, una atención deliberada y continua al andar real y presente, no solo al destino lejano, sino a los pasos inmediatos que de verdad se dan, examinados y considerados, para que todos tus caminos sean ordenados, firmes y asentados, y no solo esperanzados o con vagas intenciones.

Vale la pena aplicar esto a cuánto se ha distraído tu propio avanzar, con la atención atraída hacia preocupaciones tangenciales, comparaciones o posibilidades que no forman parte del camino real que se está andando. Este proverbio pide una atención enfocada y sin distracciones, al frente: examina la senda real de tus pies.

Sea cual sea el avance que ahora te toca seguir de verdad, practica hoy este mirar lo recto, examinando la senda real de tus pies y no escudriñando distraído a uno y otro lado. Deja que este enfoque deliberado ordene tus caminos, firmes y asentados, y no dispersos entre preocupaciones tangenciales ajenas a tu camino real y actual.

Anda el camino

  • Fíjate en cualquier escudriñar distraído a la diestra o a la siniestra, lejos de tu camino real y actual.
  • Examina hoy la senda de tus pies, a propósito, los pasos reales y presentes que das.
  • Aparta hoy un pie concreto del mal, un paso concreto lejos de una tentación o distracción conocida.

Oración

Señor, que mis ojos miren lo recto, en derechura delante de mí. Que examine la senda real de mis pies, y ordene mis caminos, sin distraerme hacia la diestra ni hacia la siniestra. Amén.

Llévalo contigo hoy

La atención enfocada y sin distracciones ordena el camino. La atención dispersa lo dispersa.