Porque yo lo he conocido, sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio.
El árbol
Dios dice estas palabras sobre Abraham, y fíjate en lo que dice de verdad: yo lo he conocido, sé que mandará a sus hijos. No es una esperanza de la que Dios dude, sino una confianza firme, basada en conocer de verdad el carácter de Abraham, de que cumplirá de hecho con mandar a su casa en el camino de Jehová.
Vale la pena aplicar esto a tu propia reputación, construida en silencio con el tiempo, en cuanto a si de verdad cumples con el liderazgo espiritual de tu casa. No solo con la intención de hacerlo algún día, cuando las circunstancias lo permitan, sino mandando de hecho, con constancia, a tus hijos y a tu casa en el camino de Jehová, el tipo de cumplimiento que Dios podría predecir con confianza.
Fíjate en el resultado concreto que se nombra: haciendo justicia y juicio. La instrucción de Abraham a su casa no apuntaba solo a una devoción religiosa privada, sino a un carácter real, justicia y juicio, la rectitud expresada en la práctica, en cómo la casa trataba de hecho a los demás, y no solo en lo que creía en privado.
Considera hoy si tu propio cumplimiento al dirigir tu casa merecería esta misma predicción confiada que Dios hizo sobre Abraham. No la perfección, sino un mandar verdadero y constante a tus hijos hacia el camino de Jehová, apuntando a la justicia y la rectitud reales, y no solo a una creencia privada.
Cuida el árbol
- Examina con honestidad si tu liderazgo en tu casa es lo bastante constante para que se pueda predecir.
- Manda hoy a tu casa de una manera concreta y específica, cumpliéndolo de verdad.
- Dirige esa instrucción hacia la justicia y la rectitud reales, y no solo hacia un sentimiento religioso privado.
Oración
Señor, que me conozcan como conocieron a Abraham, como alguien que de hecho mandará a su casa después de sí. Dame un cumplimiento constante, y no solo buenas intenciones. Amén.
Llévalo contigo hoy
Conocido por cumplir de hecho, y no solo por tener buenas intenciones.